Los minoristas deberán cambiar sus puntos de ventas para dar respuesta a las nuevas demandas de los consumidores, que buscan una experiencia de compra personalizada y ágil. La consultora Deloitte presentó el informe Store 3.0, que anticipa los próximos desafíos que deberán enfrentar los retailers para seguir siendo rentables en un contexto marcado por avances tecnológicos y cambios en las expectativas de los clientes.
Para mantener la fidelidad de los shoppers de la Generación Y (nacidos entre 1982 y 1995), los retailers deberán integrar la tecnología a su infraestructura con el fin de satisfacer la demanda de una mayor agilidad y personalización en la experiencia de compra. A diferencia de los locales convencionales, donde el espacio físico era imprescindible, el informe predice que los nuevos puntos de venta atraerán a sus shoppers por el valor de ofrecer múltiples canales de compra y accesibilidad a una información instantánea sobre la disponibilidad del producto y el precio.
Entre las acciones que varias cadenas ya están implementando para adaptarse a las nuevas demandas, se destacan la aplicación de espejos interactivos en los probadores de ropa, la utilización de pantallas táctiles para control de precios y publicidad en caja, la creación de redes sociales donde los consumidores pueden interactuar entre sí, y el envío de descuentos personalizados a través de teléfonos celulares.
Respecto a la estructura física de los stores, el informe adelanta que el comercio convencional será reemplazado por un espacio compartido compuesto por negocios asociados a la cadena minorista, con el fin de satisfacer una experiencia de compra más íntima y personalizada.
Por último, Store 3.0 afirma que los puntos fijos de venta se mantendrán en gran medida en canales más tradicionales como almacenes y farmacias, mientras que en los supermercados y casas de moda tenderán a desplazar las cajas por el servicio móvil.